Capilla del Patrocinio

   La portada es curiosísima, protorrenacentista según algunos, otros dicen que plateresca, es decir, el gótico español mezclado con las características platerescas italianas. También dicen que pertenece a los Ruiz de Señes, y que en ella se advierten las armas de los Azagra (Cruz ancorada de gulas, con cinco conchas de oro en ella, en campo de oro). En el cuerpo superior de esta rica portada, se aprecia un relieve de la Resurrección del Señor, de indiscutible sello gótico. La verja es una interesante labor de forja.El interior es una filigrana, con un frente de altar formado por curiosísimos azulejos de "cuerda seca", con entrelazados y estrellas de origen árabe. Estos azulejos en verde, azul, negro y melado, son del siglo XV. En cambio era dieciochesco el ámplio manto que tenía la virgen del centro (hoy desaparecida).
   El conjunto del retablo unos dicen que es de un tupido renacimiento, sin caer en barroquismos flamencos del siglo XV, mientras que otros aseguran que es gótico, porque las figurillas de alabastro si que tienen algún detalle gótico. Parece ser que el asunto central de este retablo fue la Coronación de la Virgen, que se encuentra en la parte superior central. Todos los asuntos están policromados con prudencia, con detalles y ornatos oro mate.
   En la parte baja hay tres relieves, que representan: el del centro, la Adoración de los Reyes Magos, cubierta por un finísimo doselete con un crucifijo, es interesante el trono que cobija a la Madre y al Niño, siendo cosa pintorescalas cabezas de los tres caballosque asoman por la parte superior. Los relieves laterales representan el Nacimiento de Jesús y la Resurrección. Este último es de aspecto turbulentoy muy curioso por las armaduras de los cuatro sorprendidos guardianes.
   Los otros dos relieves, están dedicados a Santa Catalina y a San Juan Bautista. La Santa aparece coronada, tiene en su mano izquierda una recia espada y en la derecha, la rueda, instrumento de martirio, por lo que tiene a sus pies, retorciéndose, al tirano. El Santo está severamente vestido con una piel de camello, en la que se ven, la cabeza y las cuatro pezuñas, cuidadosamente copiadas del natural. Estas dos figuras están bajo doseletes y sobre zócalos, que son ambos de una exquisita filigrana gótica.
   Todos los alabastros son góticos, del siglo XV, y se les llama alabastros ingleses. Debieron ser importados de allí, porque son semejantes a otros que hay en la Catedral de Santiago, que se sabe son de importación. Y a su vez, unos y otros, tienen semejanza, con los que hay en el museo de Londres. Han estado mucho tiempo protegidos por rejas pequeñas, ya que esta capilla servía de paso a una vivienda aneja a la iglesia, derruida en la reconstrucción de finales de los años sesenta.
   La bóveda gótica revela una mano diestra de su autor, porque los nervios cruzan formando combinaciones características y porque descansan sobre ménsulas en los vértices y sobre dos ángels en el centro. Las ménsulas están formadas por los símbolos de los cuatro Evangelistas.
   En la pared lateral izquierda, bajo arcosolio, descansa una lauda funeraria esculpida en piedra, que se encontró vacía cuando se destruyó el muro que la cubría. Debió de ser tapada en el siglo XVIII, recubriéndola con zócalo de azulejo, con dibujo pintado de azul sobre blanco, de remota tradición mudejar. La tumba fue mandada construir por el Azagra Juan Ruiz de Señes, pero no la ocupó. Es un sarcófago renacentista del siglo XV, con ángeles aun goticistas y gótica estatua yacente, muy sobria, elegante, extraordinaria y, posiblemente, la obra de escultura más interesante entre las que hay en la Basilica.

Capilla del Patrocinio
Capilla del Patrocinio
Capilla del Patrocinio
Capilla del Patrocinio
Altar de la Capilla del Patrocinio
Altar de la Capilla del Patrocinio
Altar de la Capilla del Patrocinio
Altar de la Capilla del Patrocinio
Sepulcro en la Capilla del Patrocinio
Sepulcro en la Capilla del Patrocinio
Capilla de San José

   En la parte exterior de la capilla se muestra el blasón de la familia Celaya, a la que perteneció. El retablo, que representa la muerte de San José, de la primera mitad del siglo XVIII, es de madera dorada. La cúpula, elíptica sobre pechinas con linterna, fue pintada por Mariano Miguel a finales del siglo XIX. Entre los lienzos de esta capilla cabe destacar el de los Desposorios de la Virgen y San José y el de Jesús entre los Doctores.

Retablo de la Capilla de San José
Retablo de la Capilla de San José
Capilla de la Virgen y San Miguel

   Puede considerarse el mejor Retablo de la Iglesia museo. Fue trasladado de la iglesia de San Miguel, en cuyo Altar Mayor cubría las ricas pinturas murales que hoy pueden admirarse en el interior del ábside de dicha iglesia. El conjunto es una obrea importante, no sólo por su enorme tamaño, sino que también por ser gótico del siglo XIV. El sagrario, igualmente gótico, es el primitivo de madera dorada y calada, de forma piramidal y de gran custodia.
   Las tablas que glosan la vida de la Virgen son obra de Pedro Serra o de un imitador suyo, por el parecido que tienen con retablos auténticos, tal como el del Espíritu Santo de Manresa. Las de la vida de San Miguel son de patente influencia de Borrassá, lo cual nos sugiere que sean de distinta mano que las anteriores, porque además poseen más desenvoltura y movimiento.
   Hay que distinguir tres partes y tres épocas diferentes, que son: la predela, las tablas centrales y las restantes.
   La predela es obra del gótico decadente, imitación de modelos del siglo XV, por eso, su estilo y coloración, no confrontancon el resto del retablo. La componen seis tablas dedicadas las dos extremas a San Pedro y San Pablo, con los cuatro Evangelistas en las centrales.
   La tabla central se compone, a su vez, de otras tres de gran tamaño dedicadas a San Miguel, la Santísima Virgen y la Crucifixión.
   Las calles laterales son cuatro. La primera contiene una escena en que un mago intenta escalar el cielo pero san Miguel se lo impide, mientras un Rey y un Obispo, con sus séquitos, contemplan la escena. San Miguel aparece para cortar la peste en Roma. Y además se aprecia, el milagro del monte Gárgano. La segunda representa a San Miguel como pescador de las almas, una procesión y la figura de San Miguel con dos ángeles luchando contra el demonio. La tercera está formada por el tránsito de María, la Epifanía y la Anunciación. La cuarta está dedicada a la Natividad, la Purificación y la Coronación de María. En las entrecalles hay ángeles, santos y vírgenes.

Predela del altar de la Capilla de la Virgen y San Miguel
Predela del altar de la Capilla de la Virgen y San Miguel

DCASM001.jpg
Altar de la Capilla de la Virgen y San Miguel

Detalle del retablo de la Capilla de la Virgen y San Miguel
Detalle del retablo de la Capilla de la Virgen y San Miguel

Detalle del retablo de la Capilla de la Virgen y San Miguel
Detalle del retablo de la Capilla de la Virgen y San Miguel

Volver