Capilla de los Sagrados Corporales

   Es la antigua cabecera de la iglesia románica, siendo una afortunada (y rara en España) construcción de tipo franco flamenco a modo de jubé, o se paración del altar del antiguo presbiterio.
   Forma todo un conjunto unitario, labrado en piedra blanca a lo largo del siglo XV. Parece que se empezó por encargo de Juan II de Aragón y se terminó con el Rey Católico; en ella pudo trabajar el escultor darocense Juan de la Huerta, que sirvió en la corte de Borgoña, y asimismo Pere Johán, que trabajaba en el retablo de La Seo de Zaragoza; de todos modos, pueden apreciarse por lo menos tres facturas sucesivas.
   Aparece el frente de esta capilla, con una rica portada cuajada de relieves y calados, con arabescas cortinas de alabastro, tejidas bajo las ojivas de los tres arcos que rematan en agudos florones. Representados en los más alto, bajo doseletes, aparecen Cristo en la Cruz, y dos parejas de ángeles sosteniendo en sus manos el Santísimo Misterio y los blasones de Aragón y Castilla.
   A finales del siglo XVII se abrió el óculo que sirve de ostensorio y se pintaron las figuras con ribetes y lunares dorados. LLaman la atención los relieves del jubé que narran la historia del milagro de los Corporales, con un hábil trabajo lleno de detalles documentales de la época.
   Tras del óculo se encuentra un camarín donde seguardan los Sagrados Corporales en una moderna arqueta-sagrario de plata repujada, en cuyas caras se ven esmaltados los escudos de Aragón, Santo Sepulcro, papa Pío XII y arzobispo Domenech.
   Los laterales de esta capilla están decorados por figuras esculpidas, dispuestas sobre repisas escalonadas sobre el gablete, cuyos arranques apoyan en los extremos de arcos rebajados. Bajo los gablestes aparecen el yugo y el haz de flechas, armas de los reyes Isabel y Fernando.

Abside de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Abside de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle de la verja de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle de la verja de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
DCACO071.jpg
Detalle lateral del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral del altar de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Detalle lateral de la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Hornacina en la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Hornacina en la Capilla de los Sagrados Corporales en la Iglesia de la Colegial
Sagrados Corporales

   Tropas Cristianas de Daroca, Teruel y Calatayud, se disponían a conquistar a los moros el castillo de Chio, Luchente, distante tres leguas de Játiva, el día 23 de Febrero de 1239.
   El capellán D. Mateo Martínez de Daroca celebraba momentos antes la Misa en la que consagró seis formas destinadas a la comunión de los seis capitanes de aquellas tropas: un ataque del enemigo obligó a suspenderla Misa, ocultando el capellán las formas envueltas en los corporales en un pedregal del monte.
   Rechazado el ataque, se encontraron las seis formas empapadas en sangre y pegadas a los corporales.
   Dios obsequió a Daroca con la suerte de los Sagrados Corporales, que quedaron definitivamente vinculados a la historia de esta Ciudad, al caer muerta ante sus puertas la mula portadora de los mismos, señalando milagrosamente Dios esta Ciudad como depositarla del Sagrado Misterio
   Actualmente se conservan en la Basílica de la Ciudad; en ellos se distinguen perfectamente las seis formas, mostrándose ala adoración de los fieles en peregrinaciones y con toda pompa y solemnidad para la festividad del Corpus Christi.

Carta-Documento de Chiva, año 1340, donde se relata el milagro de los Sagrados Corporales
Carta-Documento de Chiva, año 1340, donde se relata el milagro de los Sagrados Corporales

Arqueta relicario y Sagrados Corporales
Arqueta relicario y Sagrados Corporales

Sagrados Corporales
Sagrados Corporales

Sagrados Corporales
Sagrados Corporales

Arqueta donde se guardan los Sagrados Corporales
Arqueta donde se guardan los Sagrados Corporales
Volver