En primer lugar, quiero agradecer el apoyo
institucional recibido y la colaboración de empresas, asociaciones y vecinos que han
creído en nosotros y nos han apoyado, desde el principio, ayudándonos a cumplir con los
objetivos. De manera especial, a los expositores y proveedores puesto que sin su
participación e implicación no tendría sentido la feria y, sobre todo, a todo el equipo
humano que hemos trabajado con constancia y dedicación en la organización con el deseo
de atraer el mayor número de visitantes y que se logren todas las previsiones de ventas o
promoción por parte de los expositores.
Desde la recién creada institución comarcal, hemos querido
recuperar la importante tradición ferial que existía en nuestro territorio desde antaño
y que, poco a poco, se ha ido perdiendo o no se ha sabido adaptar a los tiempos actuales.
Antiguamente, se celebraban cinco ferias al año en Daroca y eran consideradas las más
importantes de Aragón.
Los tiempos cambian, para bien o para mal, y en
muestra comarca todos somos conscientes de la actual situación en la que nos encontramos
con un territorio despoblado, disperso y envejecido, unos servicios insuficientes, la
falta de tejido industrial y un estado anímico en general que impide sacar adelante
cualquier proyecto o ilusión. Nos falta confianza en nuestras posibilidades.
Pero con palabras no se va a ninguna parte, y aprovechando la
nueva vertebración territorial de Aragón en comarcas, se hace necesario aportar ideas
para un beneficio común, desarrollarlas convenientemente, consolidar un equipo humano
capacitado y recoger los frutos para iniciar un camino de progreso y prosperidad.
Con la celebración de Expo-Campo de Daroca, I Feria Comarcal de
Comercio, Industria y Artesanía, la recuperación de la tradición ferial es ya es una
realidad. Una feria que aglutina a los 35 pueblos de la comarca y que quiere convertirse
en un punto de encuentro para todos los vecinos, un escaparate comercial de nuestros
productos y servicios, así como un elemento dinamizador del tejido asociativo como lo
demuestran las numerosas y atractivas actividades programadas.
Queda mucho por hacer porque, aunque nadie duda de las
posibilidades turísticas de la comarca con un patrimonio cultural o natural impresionante
y unos alojamientos de calidad, se ha de aprovechar la ubicación estratégica del Campo
de Daroca, entre el arco mediterráneo y el atlántico, muy próxima a los grandes centros
de logística como Madrid, Valencia o Zaragoza con el objetivo de atraer nuevas industrias
o potenciar la ampliación de las existentes actualmente.
La nueva feria comarcal, junto con la celebración de otros
eventos como la feria medieval, el open internacional de escalada o el festival de música
antigua, entre otros, se ha de convertir en un elemento promocional de primer orden,
gracias a las campañas publicitarias que conllevan, y en ese necesario caldo de cultivo
para que nazcan y prosperen todo tipo de iniciativas en beneficio del desarrollo comarcal.
Ahora, más que nunca, "Campo de Daroca... ¡con las Puertas Abiertas!" |